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Triada Maligna en Fútbol

Actualizado: may 1

Como sabemos, el fútbol es un deporte de mucho roce y contacto. Es por esto que está expuesto a una serie de lesiones, y algunas son más graves que otras en relación a la cantidad de estructuras afectadas o a los tiempos de recuperación.


Se ha estudiado que las lesiones de rodilla alcanzan cerca de un 60% del total de las generadas en futbolistas. Esto puede deberse a que es una articulación de transición que debe recibir cargas que vienen desde el tobillo y el pie en su contracto y apoyo en el suelo; además de aquellas que provienen desde el tronco y la cadera. Es en este contexto, como en algunos casos las lesiones de rodilla pueden provenir desde un fuerte impacto con otro jugador, así como también al generar apoyos deficientes al aterrizar luego de un salto o cambiar de dirección.

La llamada “Triada Maligna” (que recibe su nombre por la afección de 3 estructuras que mencionaremos a continuación), es una de las lesiones más graves en el fútbol. Se produce como consecuencia de un fuerte impacto lateral sobre la rodilla de la pierna en apoyo, sumado a una desaceleración o cambio de dirección brusco. Es así como ocurre una descontrolada rotación de la tibia sobre el fémur, que pone en tensión excesiva el ligamento cruzado anterior y el ligamento colateral medial. Originalmente está descrito que también incluye la lesión del menisco interno producto de la torsión, aunque posteriormente se ha informado que el mecanismo de lesión hace más prevalente que haya daños en el menisco externo.

El tratamiento de esta lesión es en primera instancia quirúrgico, en el que se busca a grandes rasgos reconstruir los ligamentos lesionados y reparar o quitar parte del menisco en caso de que sea necesario. Posteriormente se da paso al tratamiento kinésico, el cual se enfoca durante las primeras fases en el alivio del dolor e inflamación, protección de la cirugía, recuperación de rangos articulares, educación de marcha con bastones y ejercicios isométricos. A medida que la recuperación avanza, se van incluyendo otro tipo de ejercicios a tolerancia, como equilibrio, fortalecimiento y bicicleta estática, que buscan recuperar la funcionalidad de la rodilla para actividades cotidianas. Una tercera fase incluirá ejercicios un poco más exigentes, como sentadillas con distintos pesos, trote y cambios de dirección. La recuperación finaliza con una última fase de reintegro deportivo, en el que se hace muy necesario someter a la articulación a las exigencias propias del deporte. La vuelta a la actividad se puede dar de forma gradual entre el 7mo y 8vo mes aproximadamente.


Tal como en otras lesiones de rodilla, la forma de reducir el riesgo de presentar una lesión como esta, es acompañar tus entrenamientos con un trabajo de fortalecimiento y control motor de miembros inferiores, de tal manera que la musculatura sea capaz de controlar la posición de la rodilla ante eventos que podrían llegar a lesionarte. ¡Dale especialmente énfasis a trabajo de cuádriceps, musculatura de la cadera y ejercicios de balance! Si tienes alguna duda, nos puedes contactar por whatsapp o agendar una hora aquí.

Mg. Klgo. Lucas Torres Pumarino

Kinesiólogo Clínica Kitness

contacto@kitness.cl

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